En el amplio mundo de la producción de eventos y las relaciones públicas, existe una diferencia abismal entre “organizar un evento” y “diseñar una estrategia”. Lo primero es una cuestión logística: horarios, proveedores, montajes. Lo segundo es una cuestión de visión: objetivos, retorno de inversión, reputación. Ahí es donde Ek Institute entra.
Durante más de 25 años, Ewald & Kohl, Una Productora híbrida de alto desempeño y hospitalidad, ha navegado en estas últimas aguas. La firma se ha consolidado no solo como una productora, sino como una consultora experta en la organización de torneos de golf, la organización de eventos corporativos, la organización de eventos de lujo y la organización de eventos deportivos. Entienden que, en el mercado actual, un evento es la herramienta de comunicación no verbal más potente que tiene una marca.
Hoy, esa trayectoria de más de 25 años da un giro evolutivo. Lo que antes era un “secreto a voces” reservado para los equipos internos de la productora, hoy se abre al mundo a través de EK Institute. No se trata de una escuela técnica, sino de un centro de alto rendimiento donde el know-how probado en el campo de batalla se transfiere a una nueva generación de profesionales.
Pero, ¿qué es exactamente lo que se enseña en EK Institute? ¿Cómo se traduce la experiencia de décadas en una metodología replicable? La respuesta reside en los tres pilares humanos que sostienen esta visión: la estrategia de mercado de Luis Ewald, la sensibilidad experiencial de Erika Ewald y la solidez conceptual y financiera de Jesús Mejía.
Luis Ewald: La Visión de Mercado Detrás del Escenario
Para entender la filosofía de EK Institute, primero hay que entender la mente de su fundador, Luis Ewald. Su perfil es atípico en la industria. Mientras muchos productores se obsesionan con la ejecución técnica, Luis se ha obsesionado siempre con el mercado. Su liderazgo al frente de Ewald & Kohl no se ha caracterizado por seguir tendencias, sino por entender profundamente qué necesitan las marcas para sobrevivir y destacar en un entorno saturado.
Esta visión es la columna vertebral en la organización de torneos de golf, donde Luis no ve solo un deporte, sino el concepto de “Netgolfing”. Para él, el campo es un tablero de ajedrez corporativo donde se cierran alianzas estratégicas.
Del mismo modo, aplica esta agudeza en la organización de eventos deportivos y en la organización de eventos corporativos. Esta capacidad para leer el subtexto de los negocios es lo que le ha permitido trabajar con gigantes como Porsche, Audi y organismos empresariales de alto nivel. Su experiencia le dictó que el directivo moderno no busca una fiesta, busca resultados. Busca que cada peso invertido en un evento regrese en forma de posicionamiento o fidelización.
En el EK Institute, Luis enseña Dirección Estratégica. Transmite esa visión de “rayos X” que le permite entrar a un salón vacío y visualizar no solo la decoración, sino el flujo de las relaciones públicas, los puntos de contacto de la marca y los momentos exactos donde se detona la venta emocional. Su legado académico es enseñar a los alumnos a pensar como Directores Generales (CEOs) y no como coordinadores operativos.
Les enseña que la verdadera magia no ocurre cuando se encienden las luces, sino cuando la estrategia de marketing de la marca cobra vida a través de la experiencia.
Erika Ewald: La Maestría de lo Invisible
El segundo pilar, vital para dar alma a la estrategia, es el que aporta Erika Ewald. En un mundo dominado por datos y métricas, Erika recuerda que el ser humano es, ante todo, emocional. Como líder en el diseño de experiencias, su expertise es fundamental en la organización de eventos de lujo, donde cada detalle cuenta.
Como guardiana del concepto de “Lujo Silencioso” dentro de la firma, ella es la encargada de traducir la estrategia fría en calidez humana. La filosofía de Ewald & Kohl dicta que “el lujo no se explica, se percibe”. Este mantra es el corazón de la enseñanza de Erika. Ella transmite en Ek Institute know-how sobre lo sensorial: la iluminación que no encandila, la textura de una invitación, el aroma que recibe a los invitados, la coreografía invisible del servicio.
En EK Institute, Erika enseña que la excelencia técnica es obligatoria, pero insuficiente. Lo que fideliza a un cliente VIP en la organización de eventos de lujo no es la logística, es cómo se sintió tratado. Su módulo es una inmersión en la psicología del invitado, enseñando a los futuros Event Managers a diseñar atmósferas que abracen y seduzcan, creando esa conexión emocional profunda que las marcas de alto nivel, como las joyeras o automotrices con las que trabaja la agencia, exigen desesperadamente.
Jesús Mejía: La Marca como Activo Financiero
Finalmente, si Luis aporta la visión de mercado y Erika la experiencia sensorial, Jesús Mejía aporta la estructura intelectual y financiera. Con una trayectoria impresionante que incluye la creación y revitalización de más de 3,400 marcas y el reconocimiento como Mentor del Año por Endeavor, Jesús es el arquitecto conceptual del instituto.
Su enfoque es radicalmente distinto al de la enseñanza tradicional de eventos. Para Jesús, un evento efímero es un error; lo que debe construirse es Reputación, un activo intangible que perdura en el balance de la empresa. En EK Institute, Jesús desmantela la idea del evento como un “gasto necesario” y lo reconstruye como una herramienta de valoración de marca.
A través de su mentoría, los alumnos aprenden a alinear la narrativa del evento con el ADN de la empresa. Aprenden que un logotipo mal colocado no es un error estético, es un error de branding que cuesta dinero. Jesús transmite la metodología para auditar la salud de una marca y prescribir el tipo de evento exacto que necesita para sanar o crecer. Su enseñanza es el contrapeso teórico que asegura que cada decisión creativa tenga una justificación de negocio sólida detrás.

Mentores EK Institute
El “Laboratorio” de la Realidad
Lo que hace único a EK Institute es que no opera en un vacío académico. Funciona como un apéndice vivo de Ewald & Kohl. Esto significa que la metodología de enseñanza es empírica y actual. Cuando Luis habla de crisis, habla de situaciones reales vividas en cumbres internacionales. Cuando Jesús habla de branding, utiliza casos de éxito de marcas que él mismo ha posicionado.
El concepto central de Ek Institute, el “Event Manager Lab”, nace de esta filosofía. No es un salón de clases; es una mesa de trabajo donde se replican las presiones, exigencias y estándares de la vida real. Los alumnos no estudian casos hipotéticos de libros de texto de hace diez años; analizan las estrategias que Ewald & Kohl está implementando hoy para sus clientes en Ciudad de México, Puebla, Veracruz, Cancún, Mérida y Houston.

Se les enseña a utilizar las herramientas propiedad de la productora: sus formatos de presupuesto, sus checklists de producción, sus matrices de riesgo. Se trata de una transferencia de tecnología intelectual sin filtros. El objetivo es que, al graduarse de los talleres y diplomados, el profesional no tenga que “aprender a trabajar”, sino que ya venga con el sistema operativo de una agencia de clase mundial instalado en su mente.
EK Institute: Un Nuevo Estándar para la Industria
La creación de EK Institute responde a una necesidad crítica del mercado. Durante años, la industria de eventos se ha llenado de improvisación. Ewald & Kohl, bajo la dirección estratégica de Luis, identificó que para elevar el nivel del sector, no bastaba con hacer mejores eventos; había que hacer mejores profesionales.
Al compartir su know-how, la firma no teme crear competencia; al contrario, busca elevar el estándar de sus interlocutores. Buscan que el Event Manager, el Brand Manager y el gerente de hospitalidad y lujo hablen el mismo idioma de excelencia, estrategia y retorno de inversión.
En conclusión, EK Institute es la cristalización de 25 años de aprendizajes, éxitos y desafíos. Es la prueba de que la experiencia de Luis Ewald al frente de proyectos masivos, la sensibilidad de Erika Ewald en el detalle y la agudeza intelectual de Jesús Mejía pueden fusionarse para crear algo más grande que un evento: pueden crear una escuela de pensamiento.
Y para el profesional que aspira a liderar la industria en la próxima década, esta no es solo una opción educativa, es el acceso directo al código fuente del éxito en la industria de reuniones.






